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“El pliegue representa, por sobre todas las cosas, un espacio de posibilidades con un recorrido infinito” y esto es lo que logra, precisamente, el artista Fernando Cuétara en su nueva muestra “Armonía” exhibida en el Centro Cultural Español (CCE) de Miami.

Por Soledad Picón

Fernando Cuétara (n. 1969, Madrid) presenta una serie de obras en donde consigue que las mismas tengan un diálogo con el espacio y todas consisten en un simple lienzo desnudo que se ha plegado una o varias veces siendo mucho más que una apelación formal. El lienzo es utilizado a través de su manipulación y la observación de sus cualidades específicas, no para cubrirlo con pigmentos o imágenes, sino para que se exprese en sí mismo.

 

Cuétara comenzó plegando la superficie, borrando la distinción entre la bidimenisionalidad y tridimensionalidad y combinó la textura con el pliegue. Experimentó también con el tamaño y la forma de los mismos y pintó una serie de lienzos monocromáticos, dándole al espectador una impresión de calma espacial y de serenidad en el infinito.

Leonardo Da Vinci dijo “La simplicidad es la última forma de sofisticación” y Fernando ha creado su propio lenguaje pictórico personal basado en el estudio y la pasión por las artes y la simpleza. Tela, pliegue y luz son las claves de su lenguaje.

Francisco Carpio Olmos, poeta y crítico del ABC-Cultural, Profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Francisco de Vitoria en Madrid y Comisario de Exposiciones dijo sobre el trabajo de Fernando: “La pintura es esa pura y dura tarea de contar, cantar, vivir y entender el mundo a través de un puñado de lienzos, colores y pinceles; oficio de luces y también de sombras. Una tarea tan fascinante y quimérica como ésta encarna también la búsqueda artística de Fernando Cuétara, un creador vocacional que, a lo largo de los años, ha sabido poner en marcha su propio y personal lenguaje pictórico, basado en el trabajo, el estudio, la pasión por el arte y – quizás lo que es más definitivo – el inagotable motor de la curiosidad por mirar, sentir y transmitir…”

 

En esta nueva exposición, la armonía es la gran protagonista y a través de ella, Cuétara evoluciona gradualmente hacia el equilibrio del espíritu humano con un fuerte y particular nuevo código estético, en el que el espectador puede sentir una esencia magnética universal basada en la simplicidad.

La exposición gratuita estará abierta al público hasta el próximo 27 de febrero.